Concejo Deliberante | Parte de los fondos covid-19 fueron a parar a sus sueldos y ahora proponen reducir solo el 20 % de sus sueldos.

Los excesivos nombramientos políticos y la falta de un control real del Concejo Deliberante terminaron desatando una crisis económica en el municipio, que obligo a Almeda a despedir funcionarios. Como un bumerang, los pedidos de algunos ediles para que el Intendente de señales de austeridad se volvieron en su contra, ahora los Cafayateños les exigen una reducción de sueldos considerables y no simbólicos como las propuestas por Cristian Avellaneda y Lucas Cayata.


Lo de Almeda era sabido, para ganar las elecciones tuvo que acordar con quién se le cruzara por el camino, fruto de ello es la excesiva expansión que tuvo la planta política luego de que ganara las elecciones a fines del año pasado.

Según las propias palabras del Intendente la planta política constaba antes de los despidos y renuncias, en más de 24 personas entre secretarios de área, directores y personal de segunda línea, en algunos casos, con cargos hechos a la medida previendo las elecciones del año que viene, donde por ejemplo el ex jefe de gabinete Sebastián Casimiro debía ser candidato a diputado por el oficialismo.

La pandemia de Coronavirus y la crisis económica

Con lo que no contaban ni Almeda ni los Ibáñez ni muchos menos sus aliados electorales es que la llegada de la pandemia y la posterior cuarentena determinada a nivel nacional ocasionarían una grave crisis económica en el municipio que vio recortado sus ingresos considerablemente poniendo en jaque los fondos que se preveían serían destinados a sostener la enorme planta política.

sus jugosos sueldos que sumados a los del personal de planta y concejales llegarían a del 80 % de los ingresos genuinos que tiene el municipio y ya sabemos que nada es viable con esos números, de ahí los despidos y renuncias.

El turno del Concejo Deliberante de ahorrar

Ante este panorama complicado, los 7 concejales que desde que asumieron giraron entre los grandes ridículos por aprobar ordenanzas como la tasa al turismo, la prohibición para que ciudadanos de los poblados vecinos ingresen a Cafayate entre otros y que por suerte fueran vetadas.

Tienen ahora la brasa que les tiro Almeda de ahorrar y ser austeros ante los momentos económicos complicados que se avecinan, que según fuentes del cuerpo deliberativo no callo de la mejor manera, puesto que responsabilizan solamente al Intendente por la situación económica y hubieran preferido que los $ 59.160 de bolsillo que reciben cada uno todos los meses siguieran intactos.

Pero la presión social es mucha para los 7 ediles que como mucho trabajan 10 horas semanales y que con integrantes como Facundo Guzmán que hace más de 3 meses no vive en Cafayate, Rene Condori que aduce ser personal de riesgo para no ir a trabajar, pero se lo ve diariamente hacer las compras como cualquiera hijo de vecino o el presidente del cuerpo Lucas Cayata que organiza fiestas violando las disposiciones sanitarias considerarían mejor que a los ajustes los hagan otros.

De ahí que los concejales que llegaran a sus bancas de la mano del profe. Fili Gerón propongan un gesto simbólico de reducción de dietas del 20 %, algo que parece insuficiente si tenemos en cuenta que el déficit acumulado ya supera los $ 12.000.000 con un pasivo mensual de $ 4.000.000 según lo expresara el propio Almeda.

Ya lo dijo el presidente del cuerpo Lucas Cayata en su recorrida radial de este lunes, nosotros estamos solamente para legislar y controlar, dejando en claro que, para ellos, no son parte del problema y que cualquier solución solo debe darse en el ámbito de la presentación de un proyecto de ordenanza, resolución o un pedido de informes.

Tal es así que ante el pedido de un desesperado Intendente de Cafayate por que los concejales colaboren con las tareas operativas del Coe local el concejal Cayata dijo “es una tarea voluntaria y hay que ver si los concejales quieren, nuestra función es legislativa y no ejecutiva” dejando en claro la postura del cuerpo.

Al parecer un sueldo intacto es más importante que poner el hombro por Cafayate en estos momentos difíciles.