Crisis económica municipal | Almeda y su sueldo del primer mundo

Gana $ 162.000, un 7,5 % más que la intendenta del municipio capital que gobierna a 631.058 personas, mientras que nuestro intendente hace lo propio con 19.162 cafayateños. ¿Cómo llego a ganar tanto?


Por estos días se conoció mediante la página web de la municipalidad de salta los sueldos que cobran los funcionarios y empleados de planta política del municipio capitalino y desnudo una verdad totalmente incómoda para la gestión Almedista.

Sueldo y privilegios propios de un funcionario del primer mundo

Betina Romero cobra por ser intendente del municipio más grande de la provincia que tiene 631.058 habitantes $ 149.832,01 brutos que luego de los correspondientes descuentos quedan en la suma neta de 109.902,83.

Mientras que Fernando Almeda intendente de un municipio con 19.162 habitantes percibe aproximadamente $ 162.000 brutos y con los descuentos correspondientes $ 137.000, esto es un 7,5 % más que su par capitalina.

Si a esto le sumamos el dinero con que cuenta el intendente aparte del sueldo, al que fuentes municipales llamaron gastos reservados, que es destinado a gastos de representación, viáticos, combustible etc. la suma que percibe mensualmente es mucho mayor y desconocida ya que la misma por lo general no es incluida en el recibo mensual haciendo casi imposible corroborar la cifra exacta.

Crisis económica municipal para todos menos para Almeda y los Ibáñez

Que hay una crisis económica en el municipio ya nadie puede negarlo, que no se sabe exactamente de cuanto es el déficit actual tampoco puede negarse. Aunque el Intendente afirme que es de 12.000.000 de pesos, solo son dichos y a estas alturas, ya no alcanza. Estamos hablando de una persona acostumbrada a dar relatos afirmando cosas que jamás se comprueban con papeles.

Lo que, si es muy cierto y comprobable, es que a Fernando Almeda y el clan Ibáñez la crisis no los alcanzo. ya que, a la hora de recortar gastos aplico cirugía mayor despidiendo 12 funcionarios e invitó a renunciar a las históricas chicas super poderosas Mabel Quipildor y Miriam Carrasco cuando afirmo que la decisión fue consultada con su círculo de confianza poniéndolas ante una verdad obvia y dolorosa, no eran ellas parte de ese círculo.

No corrieron con la misma suerte ninguno de los integrantes del clan de la calle Rivadavia al 500 que ya son en parte empleados de planta permanente o empleados de planta política del municipio. Por el contrario, el mismísimo Intendente de todos los cafayateños reafirmó una vez más su dependencia patológica a la hora de explicar porque Carlos Ibáñez retorna a la secretaría de Acción Social.

“Sí tienen que barrer, si tienen que salir a hacer tareas de canchón, tareas del parque de la familia, de deportes absolutamente todos están predispuestos para hacer lo que sea necesario para que esto siga adelante y pronto salgamos de esta crisis.” Dijo.

De ahí que en el ambiente del Pj local se hable más de un ajuste político que de un ajuste económico, donde se aprovechó una situación financiera complicada para dar un claro y contundente mensaje a todos los aliados de Almeda, Los que mandan son los Ibáñez.

¿Contemplara el ajuste municipal también los sueldos y privilegios del Intendente y los Ibáñez? O deberemos observar impotentes como en épocas de vacas flacas, donde nuestro jefe comunal no puede garantizar la prestación de los servicios esenciales, como unos pocos privilegiados siguen cobrando sueldos del primer mundo sin el mínimo pudor.