¿El Presidente del Concejo Deliberante Cafayateño fabrica cerveza clandestina?

El dato surge de la cerveza artesanal que se comercializa con el nombre China mía, que no cuenta en su etiqueta con el Registro Nacional de Establecimiento (R.N.E.) ni el Registro Nacional de Productos Alimenticios (R.N.P.A.), requisitos indispensables exigidos por el Código Alimentario Argentino para la venta de bebidas alcohólicas fermentadas.


 

Según exige el Programa de Bromatología Provincial, el código alimentario argentino en su capítulo II requiere que para comercializar cerveza artesanal fuera del establecimiento que lo elabora es obligación contar con el Registro Nacional de Establecimiento (R.N.E.) y el Registro Nacional de Productos Alimenticios (R.N.P.A.) además de la correspondiente habilitación municipal, aun cuando en el municipio existe un vacío legal al respecto de la elaboración de cerveza y las garantías de que el producto no es peligroso para los consumidores.

El caso de la cerveza china mía

Al respecto de la cerveza fabricada por el concejal y presidente del cuerpo Lucas Cayata, se puede a simple vista observar que las botellas que se ofrecen al público no cuentan con ningún número de habilitación exigidos por Bromatología provincial, la Anmat o municipal a pesar de que la legislación nacional vigente en materia de etiquetas estipula la obligatoriedad de que el consumidor cuente con esa información.

Situación que, según las consultas realizadas al organismo provincial regulador ameritan el inmediato retiro del producto de la venta al público, la clausura del establecimiento elaborador y el decomiso de lo elaborado.

¿Lucas Cayata el barón de la cerveza cafayateño?

Como si se tratara de la popular serie de dibujos animados los Simpson, donde el protagonista Homero junto a su hijo aprovechan para fabricar y vender cerveza clandestina ante la pasiva complicidad de las autoridades, el ahora concejal aparentemente ha logrado mantenerse vigente con su producto sin que las autoridades municipales y provinciales tomaran nota sobre la irregularidad que es demasiado notoria si de cumplir y hacer cumplir las reglas se trata, más si tenemos en cuenta que se han organizado eventos y festivales de envergadura donde la cerveza a sido el centro de la escena.

Por otro lado, está el tema de lo reprobable que es que un funcionario municipal incurra en estos actos ya que en su cargo de concejal es el encargado de legislar y controlar lo que ocurre en el municipio y se espera con seguridad que él sea un ejemplo para todos.

¿Con que autoridad moral se puede exigirles a los ciudadanos que respeten las reglas si sus representantes no lo hacen?