Expertos creen que no se puede erradicar el Aedes aegypti

En plena epidemia de dengue, los expertos coinciden en que es imposible erradicar el Aedes aegypti, que transmite la enfermedad. Si un día elimináramos todos los recipientes con agua, utilizarían para reproducirse los huecos que hay en la naturaleza.


Descacharrar: verbo que se puso de moda allá por 2009 cuando el virus del dengue nos sorprendió de la mano del mosquito Aedes aegypti. En el diccionario significa estropear un objeto. Dícese también del acto de tirar a la basura todos los recipientes que no usamos. En plena epidemia, es la palabra favorita de los agentes sanitarios que recorren los barrios y de los biólogos y epidemiólogos, que la presentan como la mejor medida para terminar con la enfermedad conocida como “quebrantahuesos”.

La ecuación parece simple: sin cacharros no hay mosquitos, sin mosquitos no hay dengue. Sin embargo, no es tan sencillo. El director de Epidemiología del Siprosa, Rogelio Calli, sostiene que nos tendremos que acostumbrar a la presencia del Aedes aegypti porque es un insecto que ha demostrado adaptarse a las condiciones más adversas. Incluso este año en Tucumán le ha ganado a las miles de fumigaciones que se esparcieron por las calles. Hay que descacharrar todo el año, pero no olvidar el repelente, advierte Calli.

¿Qué pasaría con el Aedes aegypti si elimináramos todos los recipientes con agua? La pregunta no asombra al biólogo Raúl Campos, del Instituto de Limnología “Dr. Raúl A. Ringuelet” (Universidad Nacional de La Plata-Conicet). Él ya se hizo varias veces este interrogante y estudió a fondo el tema.

“La situación hipotética de que se pudieran eliminar todos los recipientes del ambiente es técnicamente imposible. De todos modos, si eso ocurriera, el Aedes aegypti persistiría utilizando microambientes naturales como son los huecos en los árboles o plantas que tienen la capacidad de acumular agua de lluvia o de riego en alguna parte de su anatomía”, explica el integrante de Grupos de Investigación sobre Mosquitos en Argentina (GIMA). Para él no hay que hablar más de erradicación. Esto es algo imposible, plantea.

– ¿Quiere decir que el Aedes se adaptaría a nuevos escenarios?

– No nos olvidemos de que este mosquito, si bien hoy es reconocido por su asociación con áreas urbanas, es una especie que en los ambientes naturales de origen utiliza ese tipo de microambientes (plantas o huecos de árboles) para depositar los huevos y desarrollar su ciclo biológico. En este caso no podemos decir que se va a adaptar a nuevos escenarios, sino que nunca dejó de utilizar esos recursos a pesar de disponer de recipientes artificiales provistos por nosotros. El Aedes aegypti es originario de África. Se habituó a vivir con nosotros debido a que en las ciudades encuentra sitios en donde depositar los huevos y en donde las larvas pueden desarrollarse.

– ¿Cree que nos tendremos que acostumbrar a convivir con el mosquito o debemos diseñar nuevas estrategias para combatirlo?

– Actualmente no se maneja el concepto de erradicación como ocurrió en décadas pasadas. Hoy se habla de controlar la población de este mosquito, de tal modo de disminuir el número de individuos, para interrumpir la transmisión del virus. Eso se logra mediante el control integrado, que incluye educación, divulgación de información, descacharrado, manejo del ambiente, y en caso de epidemias, el uso de pulverizaciones que deben ser realizadas por personal calificado, y supervisadas por especialistas.

– ¿Cómo fue avanzando en Argentina la población de mosquitos?

– Aedes aegypti estuvo presente en nuestro país durante el siglo XIX causando epidemias de fiebre amarilla. Entre 1930 y 1960 se realizó una fuerte campaña continental y en 1965 se consideró a esta especie erradicada de Argentina. Recién en 1986 se reintrodujo en las provincias de Formosa y Misiones. Fue a partir de ese momento que comenzó a expandirse y actualmente está presente en 20 provincias, exceptuando Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego. En tan solo 34 años logró colonizar todo el territorio subtropical y templado de Argentina.

– ¿Qué consejos le daría a la población?

– Les recomiendo que conversen entre los vecinos de una misma manzana, y se organicen para eliminar todo tipo de recipiente que pudiera acumular agua, y aquellos que por algún motivo no se pueden eliminar (por ejemplo porque el agua se usa para consumo), que tomen las precauciones de taparlos. Por otro lado, si tienen síntomas, que acudan lo antes posible a un centro de salud, ya que la detección temprana de la enfermedad no sólo los va a beneficiar en la cura, sino que además va a contribuir a que las autoridades puedan tomar los recaudos para evitar que la enfermedad se propague en ese barrio.

– ¿Y a las autoridades?

– Que recuerden que al Aedes aegypti no se lo controla con afiches o spots televisivos. Una campaña de control implica tener un plan integral, personal capacitado, asesoramiento profesional, inversión de recursos que deben sostenerse en el tiempo, y sobre todo trabajar durante todo el año, aprovechando el invierno para remover del ambiente la mayor cantidad de huevos por medio de la remoción de recipientes que acumulen agua. Abordar el problema cuando se desata la epidemia no sólo conlleva un alto costo económico y sin mucho éxito en el control del mosquito, sino también un altísimo costo en salud y vidas humanas.

Huecos en los árboles: cómo limpiarlos

Si tenemos en nuestra casa o en las veredas árboles con huecos, hay que vaciar estos orificios y limpiarlos.

Luego se pueden aplicar insecticidas y rellenarlos con lo que tengamos a mano: piedras o trozos de ladrillo. Finalmente, hay que ponerles cemento.

Plantas herbáceas: poner arena o aserrín

Algunas plantas, como las calas, el banano y las orejas de elefante, tienen estructuras que les permiten retener agua de las lluvias o cuando las regamos. En esos minúsculos charcos entre ramas y hojas se crían las larvas de Aedes. Lo ideal es ponerles arena o aserrín de madera.

Cañas o bambú: hay que rellenarlos

Se usan mucho en huertas o para hacer cercos. Se encontraron en ellos criaderos del mosquito. Muy poca agua les basta para poner huevos y reproducirse. El consejo es rellenar los internudos de las cañas con cemento o cortar las cañas de tal modo que no quede un hueco en la parte superior.

Fuente: La gaceta